Cavidad bucal
- Inspección: Se observe en primero los labios ,encias y dientes. Se indica al paciente que haga muecas y exponga dientes y parte anterior de las encias. Luego pueden separarse los labios de los dientes con un depresor de lengua. Al mismo tiempo se puede observar la mucosa de los labios. Para ver los paladares blando y duro y la úvula lo mejor es que el paciente incline ligeramente la cabeza atrás. Hay que observar cuidadosamente las papilas circunvaladas de las superficie dorsal y lateral; su hipertrofia es común y puede simular una neoplasia.
- Palpación: Formar parte ligeramente de un examen físico completo , siempre hay que palpar con una guante. El suelo de la boca se palpa con los dos manos. Los bordes alveolares y al zona amigdalina se exploran deslizando los dedos a lo largo del suelo de la boca, cruzando por detrás del ultimo molar y siguiendo por el borde lateral e los bordes alveolares. EL examen de la cavidad bucal se completa observando con un espejo la base de la lengua, hipo faringe, laringe y naso faringe.
Lesiones de la cavidad bucal
- Cáncer de labio: Se observa sobre todo en los varones después de los 50 años .Aparece como interrupción superficial de la mucosa a nivel de la unión mococutanea. Las lesiones situadas en el centro del labio suelen invadir los ganglios submaxilares. El labio inferior es afectado con mucha mayor frecuencia que el superior.
- Herpes Labial: Esta lesión aguda, de curso rápido, aparece en forma de una placa dolorosa elevada de color rojo, redondeada con costras, nivel de la mucosa del labio. Su breve duración y la ausencia de ulceración e induración le caracterizan como herpes labial común.
Lesiones de la orofaringe
- Amigdalitis aguda: El principio es brusco con fiebre y dolor de garganta; las amígdalas están hinchadas y enrojecidas. Las superficies suele estar cubierta de manchas blancas formadas por el exudado que sale de las criptas amigdalinas. Puede haber inflamación e hiperemia de la mucosa orofaringea vecina.
- Amigdalitis Crónica:Hay hipertrofia de las amígdalas platinas acompañada de hipertrofia de la amígdala faríngea que produce obstrucción nasal parcial y disminuye la audición.
- Glandula submaxiliar: Se halla por debajo de la rama horizontal de la mandíbula. El conjunto de wharton se abre en la base de la lengua a cada lado de frenillo. Si se seca el suelo de la boca mediante una torunda y se estimula la lengua con un poco de zumo de limón, puede verse salir saliva por el conducto.
Cuello
- Los exámenes de cabeza y cuello deben complementarse siempre dada la frecuencia con la que algunas lesiones de cabeza, cara o cavidad bucal afectan a los ganglios linfáticos cervicales. Para examinar el cuello, pues músculos, capas aponeuroticas y estructuras cartilaginosas u oseas enmascaran signos, físicos.
- Inspección: Al examinar el cuello se busca si es simetrica, hinchazón, pulsaciones, fistulas o limitación de movimientos. Es importante identificar las siguientes estructuras: El musculo esternocleidomastoideo, el hueso hioides con sus astas mayores, el carotideo y tercera porción de la arteria subclavia.
- Palpación: Debe efectuarse con la superficie palmar de los dedos utilice un movimiento delicado de rotación para descubrir la superficie lisa y dura. Pálpese el triangulo anterior manteniendo una mano detrás del occipital para reflexionar el cuello y producir el grado de relajación necesario. La cabeza del paciente vuelve a posición normal y se identifica la traquea, luego la cabeza se inclina y gira hacia un lado para poder palpar el triangulo posterior. Puede percibirse, la tercera porción de la arteria subclavia en el angulo formado por el borde posterior esternocleidomastoideo y la clavícula. El examinador ahora se coloca detrás del paciente y vuelve a palpar la parte anterior y los lados del cuello. En esta posición puede palparse bien la región supraclavicular y las pulsaciones de la arteria subclavia.
- Auscultación: Pude llevarse a cabo la auscultación cuidadosa sobre las arterias subclavia , carótida primitiva, carótida externa y carótida interna.
Glándulas Tiroides
EL tiroides normal suele ser palpable,en personas delgadas ,a cada lado de la traquea ,como una masa firme y lisa que se eleva con los movimientos de deglución; en persona obesas o de cuello corto quizás no se perciba.
Lesiones del tiroides
- Hipertiroidismo: El signo de hipertiroidismo que puede descubrirse en la propia glándula es el aumento de vascularizacion. Son clásicos el thrill palpable y el soplo audible, pero solo existen en casos muy avanzados.
- Hipertiroidismo latente: El Hipertiroidismo ligero puede simular enfermedad cardíaca, anemia, neurastenia o tuberculosis. De hecho, en todos los casos de cardiopatia o tuberculosis hay que excluir específicamente el Hipertiroidismo como trastorno concomitante potencial.
- Tiroiditis aguda: La glándula tiroides es afectada raramente por una infección bacteriana especifica, estas puede ser cervicales. las manifestaciones son fiebre, hipersensibilidad sobre la glándula y raramente, supuración. Puede afectar la tiroides tuberculosis o infección por hongos.
- Tiroiditis subaguda no especifica: Este trastorno se observa mucho mas frecuentemente en mujeres que en varones. El principio es súbito, con dolor en garganta, cuello y glándula tiroides. La temperatura puede elevarse hasta 40º o 40.5º C. La glándula esta aumentada de volumen, dura y muy dolorosa a la palpación, sobre todo en las primeras etapas.
- Bocio de riedel: EL comienzo es insidiose, los primeros síntomas son compresión traqueal progresiva. La glándula esta substituida por tejido de grosos denso y duro. que suele causar hipertrofia irregular. La consistencia de la glándula es tal que el proceso no suele poderse distinguir de un cáncer.
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